8 ene 2015

En beneficio de la danza, Erick Jiménez #Moda#Sólodos

De Moda
Erick Jiménez, 37 años, San José (Costa Rica), baliarín.

José Paz




Quizás, en la vida, todos nos dejamos llevar por una serie de constantes, de rituales, que envuelven al hombre desde que vive en sociedad, pero no todos los llevamos al extremo, ni los asumimos con un propósito de vida.
La realidad del artista es compleja, y “no existe ese estado ideal”, ese lugar donde ponerlo en práctica, y no siempre se ve con buenos ojos. Erick Jiménez cuenta que cuando se decantó por la danza, hace casi treinta años, ni siquiera, era bien visto el que un hombre apostara por semejante oficio. Costarricense del 77, unido a Maruxa Salas, ourensana, en la vida y en Sólodos, su propia compañía. “En la danza tienen que ver mucho los contextos educativos, sociopolíticos, e incluso la propia historia de cada país hacen que ésta figure en una determinada posición”. Un arte efímero en evolución permanente que, sin lugar a dudas, para Erick es un privilegio, ese lugar ideal que le hace feliz, porque realiza lo que le gusta "y además me pagan por ello”.

La sesión con un artista como Erick no podía ser igual a la de cualquier otro personaje, más allá del look impecable, estamos ante un gimnasta que trabaja su cuerpo duramente ocho horas diarias, su herramienta de trabajo sobre el escenario, que es donde, como él indica, “él lugar donde te encuentras con todas tus virtudes y defectos”; el resultado, un lujo inalcanzable para el común de los mortales, y para La Revista. Feliz año a todos.
*Publicado en La Revista 8/01/2015  

Charlie Hebdo, viñetas libres #Charlie Hebdo

Iconos
Imagen: Charlie Hebdo.
Autor: Charb, Stéphane Charbonier, 2012.



Hasta ahora reconocíamos en “Charlie Hebdo” la valentía en defensa de la libertad merced a sus viñetas, ahora lo será también por su trágico final en manos del integrismo fanático, donde 12 personas, incluidos el director de la publicación, Stéphane Charbonnier, Charb, y los dibujantes Philippe Honoré, Bernard Marris, Tignous, Jean Cabut (Cabu) y George Wolinski, perdieron la vida.
Sobra decir que eran históricos en una publicación afilada como un estilete, transgresora y burlona, que ya había vivido otras amenazas y episodios violentos como el del 2 de noviembre del 2011, donde la sede del semanario fue atacada con un cóctel molotov, era heredera de otra homónima cerrada en 1981, por falta entonces de seguidores, y a su vez de la germinal Hara Kiri, publicación del legendario caricaturista François Cavanna, para quien la puesta en práctica del título de su publicación era según decía "el colmo de la estupidez”, Cavanna colaboró hasta su muerte en Charlie Hebdo.
 De tradición libertaria e izquierdista, la publicación adquiere protagonismo en 2006 cuando se apuntó a publicar las viñetas de Kurt Westergaard, caricaturista danés quien tras publicarlas en el diario Jyllands Posten envolvió a su propio país en una crisis inimaginable, con protestas y disturbios vividas por las embajadas danesas a lo largo del planeta. Desde entonces su autor, de 74 años, vive bajo protección policial, sabedor del interés prioritario en su persona. La decisión de sumarse al carro de la defensa de la libertad de expresión, de la que Charbonnier, el director, era un ferviente defensor, y más allá del oportunismo criticado por sumarse a la polémica, ha propiciado que la clase política francesa tuviera que implicarse en la causa democrática, en un país donde viven cinco millones de musulmanes. Desde el atentado del 2011, con escolta, “Charb” tenía claro que renunciar a publicar viñetas de Mahoma era un retroceso imperdonable, y que al igual que se hacía con otras religiones, la cristiana por ejemplo, no era por difamar, menos en un país como Francia, Llico y alejado de las sociedades teocráticas donde el integrismo islámico impera, sino por aferrarse a un derecho que algunos no entienden. DEP, “Charb", y las otras víctimas.

*Publicado en La Revista 8/01/2014

26 dic 2014

O diario dun montador #Bruno Nieto #Moda

De Moda

Bruno Nieto, Celanova, 27 años, realizador tv



José Paz





Na sesión sae serio, porque llo pido, de cando en vez se lle escapa un sorriso, unha risa morta desas que che saen cando ves que o papel que che están pedindo non che encaixa, eu xa vin moitas risas desas; con tempo e certa paciencia todo camiña de maneira máis natural.
Bruno Nieto é un mozo detras dunha cámara, desde neno xa filmaba aos seus veciños e iso é porque leva a chama audiovisual prendida no corpo, aínda que a súa especialización, o camiño que se lle fai máis doado é o da montaxe, un traballo que ao común dos mortais se nos escapa, “a montaxe consiste en unir clips que se gravan, e darlle un sentido audiovisual; pasar unha historia que calquera coñece á linguaxe audiovisual”.
Bruno tamén é especialista en grafismos, "animacións en 3D ou non, que é a fusión de varios elementos gráficos”; en realidade, iste mozo no audiovisual, non hai tarefa que non lle vaia, bueno si, así o recoñece, o guión, “É que os guións me parecen moi complicados”, conta. Bruno ten bagaxe profesional televisivo aínda que agora na canle Discovery se lle presenta unha nova posibilidade que promete,
A sesión facémola na súa vila de Celanova, na procura da inspiración que envolve a súas rúas, aínda que o día o único agasallo que brinde sexa un frío de cortar.
Bruno apunta a sesión con optimismo -“son unha persoa moi extravertida, sempre cun sorriso nos beizos”, ollando cara o futuro como debe, con ganas de darlle leccións de vida, de momento tratamos de lle deixar as bases con suma elegancia, gracias a Bruno.

*Publicado en La Revista 26/12/2014

Alvin Langdon, la mirada moderna #Iconos

Iconos

Foto: Bernard Shaw, “El pensador".
Autor: Alvin Langdon Coburn, 1906.


Alvin Langdon


El pictorialismo fotográfico nace deudor de las premisas de la pintura pero no tarda en adquirir una visión independiente. Nombres como Alvin Langdon Coburn (Boston, 1882; Gales, 1966) tuvieron mucho que ver. Muchos lo sentían como un ser extravagante, un místico, por su actitud y porque en una etapa se refugió en la vida contemplativa, en la mirada cósmica, cuando no en el retiro espiritual. También un hombre de su tiempo, aferrado a una cámara desde los ocho años, que quiso experimentar con el medio y no dejarse llevar por la mirada monumental, la visión modernista anclada en la evolución de la ciudad, orientada hacia los procesos industriales que lo ligaba a sus colegas. Aunque nacido en Boston, donde Fred Holland Day, su primo, lo inició en el medio, entre técnicas como la goma bicromatada o las platinotipias que le permitían transitar entre visiones nebulosas aún en días claros, y ligado al grupo “Photo-Secession“ de Alfred Stieglitz, Edward Steichen, Gertrude Kasebier, Clarence H. White y una publicación referente como Camera Work, con predicamento artístico mundial, gran parte de la vida artística y vital de Langdon se hizo en Europa, en Londres y Gales, cuya ciudadanía adquiriría y más tarde la ciudad donde moriría. Muchas de sus premisas artísticas tomarían cuerpo en “Camera Work”, revista muy experimental y con la premisa de la mirada subjetivizada por bandera; la visión interior, la mirada psicológica a la hora de afrontar un retrato siempre debían de estar presentes. De la mano del grupo se dejó caer por Londres, 1900, con una exposición que se presentaba a sí misma como “The New School of American Photography”, con gran repercusión.
Se traslada a Londres, operación que repetiría varias veces, durante la I Guerra MUndial regresaría a su país. En Londres hace migas con la vanguardia artística, junto al movimiento vorticista, precisamente este hecho le provoca un giro en su visión fotográfica, la nebulosa muda de piel y el futurismo coge cuerpo alrededor de las máquinas y las arquitecturas con las que experimenta. Tres espejos y un diseño parecido a un caleidoscopio se convirtieron desde entonces en apéndices de sus lentes. La visión conjunta de sus imágenes hoy siguen igual de espectaculares.

*Publicado en La Revista 26/12/2014

8 dic 2014

El espejo de la moda, Bartabac #Moda #Silvia García

De Moda

Silvia García, Lugo, bloguera de moda.

José Paz








La chica sabía que no era lo suyo, o sí, pero no lo sentía como tal. Silvia García empezó haciendo empresariales y publicidad, para dejarlo en favor de un oficio que no lo era, pero ella, a diferencia de tantos, supo vivir de ello.
No es modelo de pasarelas y revistas, pero su vida transcurre entre pasarelas y revistas. El misterio, su blog es uno de los mejor considerados a lo largo de un amplio espectro geográfico. Es una de las no más de media docena de blogueras que pueden presumir vivir de la moda y ser tenidas en cuenta por las firmas que cada temporada se rompen los tejidos por tratar de conseguir que sus creaciones sean las más seguidas. ¿El misterio? Esa es la pregunta del millón, el hallazgo de la piedra filosofal. Un trabajo constante, empecinamiento y fe en lo que hace, suerte, y la virtud de ser de los primeros en un ejército de blogueras en el que a lo largo de estos cinco años que lleva con la moda como escaparate se ha convertido la red. La moda ha sido desde siempre su pasión, ¨de la moda -dice- me gusta todo, las indumentarias, la firmas, cómo viste la gente, cómo son las caídas de las prendas, las marcas, los colores, los diseñadores, la historia en sí”; por la pasión y la firmeza que impone en el discurso, servidor lo corrobora.
La sesión es un remix de lo que ella hace, street style y postureo, pero a la chica es lo que le va y lo que le ha dado reconocimiento, así que no vamos a cambiarle el guión. Ah, como ya se habrán dado cuenta, acaba de sacar un libro.
*Publicado en La Revista 4/12/2104

7 dic 2014

Elogio de la locura o Leopoldo María Panero #Iconos #Panero

Iconos

Foto: Leopoldo María Panero.
Autor: Thomas Caret.


Hembra que entre mis muslos callabas de todos los favores que pude prometerte te debo la locura”, El poeta no estaba loco, o no lo estaba todo el rato. Leopoldo María Panero (Madrid, 1948-Las Palmas, 2014), ha sido todo un icono poético, al menos desde que Castellet lo sumara a la cima de los poetas novísimos, y eso fue ya al principio.
Panero fue un poeta afrancesado, aferrado a Artaud, o a Mallarmé, a quien más que plagiar, mimetiza; un poeta maldito, que goza de la locura que lo persigue y de loquear al lector que busca en sus textos lo siniestro, lo imprevisible, capaz de agitar en el mismo cóctel las palabras más bellas con las más soeces, la belleza y el horror, siguiendo los pasos estéticos de Poe, Blake, o Lovecraft, rimando poesía descastada, con los propósitos de lo insólito e incluso el terror sin inmutarse; la sinrazón de la locura te envalentona para lo imposible. Lo maldito le perseguía de la mañana a la noche, cabizbajo, encorbado con los pasos cortos, el pitillo en la boca que dibujaba la mueca de la razón perdida y la cocacola. Fiel escudero en el viaje. Pero Panero, hijo de un prohombre del franquismo, Leopoldo Panero, nació fascinado por la izquierda radical, la mejor manera de poner en un brete al padre; era un poeta demasiado ilustrado para instalarse sólo en el oficio de loco sin más. “En esta vida se puede ser todo menos un coñazo”, le escuché una vez disparar con el mismo arte en la boutade que un rockero de éxtito, él era una figura en sí, un triunfador en el oficio de la poesía, que no te sacará del hambre pero a él lo llevó a las cimas del reconocimiento, entre otras cosas por su propia biografía. Paseó sus huesos por más de 10 psiquiátricos, la primera a los 19 años, a esa edad ya alternaba la clínica con la cárcel, de hecho le aplicaron la Ley de Vagos y Maleantes, junto a Eduardo Ibars pasaría sus días en la de Zamora, pasaría momentos sonados en el loquero de Mondragón -donde Javier Gurrutxaga tomaría prestado su nombre para su afamada Orquesta-, en Mondragón recibiría visitas no de Ginferrer, ni otros de su genereación poética, sino del mismísimo Bernardo Atxaga, que él agradecería. Su última estancia, la definitiva, sería en la Unidad de Psiquiatría de las Palmas, allí estuvo 10 años, hasta su muerte.
*Publicado en la Revista 4/12/214

27 nov 2014

El blues del chupapollas #Iconos#Mick Jagger

Iconos

Foto: Mick Jagger, 1972.
Autor: Robert Frank.


Robert Frank


Cocksucker blues, el título era más que una declaración de inteciones y de mala leche, el blues del chupapollas, pura irreverencia sesentayochista. Los Rolling no siempre han sido esa máquina perfecta de hacer música y dinero apta para todos los colores, los 70 eran época compleja, más si el mundo se postraba a tus pies. Con Decca, la discográfica, les faltaba un hatillo para rematar contrato, un single, una canción, y se la dieron. Todo aquello sonaba a rencilla. Cocksucker blues, sería la que completaría el guión, si se atrevían a publicarlo. No lo hicieron, la canción del colegial que se adentraba en la City con el ánimo de ser un chapero capaz de pretender a un policía, aunque a ritmo de blues, no encajaba en el catálogo del buen gusto; ni entonces, ni en las posteriores recopilaciones de material.
Pero Cocksucker blues responde también al título de una película documental filmada por el fotógrafo y cineasta suizo Robert Frank (1924), que en 1927 cuando le lanzaron la propuesta de hacer un documental sobre la gira americana de la banda era ya un artista reconocido a nivel mundial más alla de The Americans, su memorable trabajo de 1959, que agrió en demasía la visión a la sociedad norteamericana. Frank había salido airoso del encuentro con la beat generation, y él mismo era el autor de la portada de Exile on Main Street. El artista obtuvo un salvoconducto muy especial para rodarlo todo, en plan Cinema Verité, o eso nos trasladaron, de lo contrario, la película de la gira se pararía. Lo que allí se ve es reflejo del desenfreno y la locura de una banda de éxito en los turbulentos 70, donde cualquier propósito que no fuera adictivo tenía poco encaje. Sexo, drogas y también rock and roll desfilan ante la cámara del suizo en dosis de lo más generoso. Demasiada intimidad expuesta ante los ojos de todos, y con una clara intención, la de hacer una película que después se exhibiría en salas comerciales. Frank tardó varios años en el montaje, incluso se presentaba en fiestas alardeando y mostrando parte de lo filmado, como piezas del tesoro. Los lanzados Stones al ver el resultado se echaron atrás. tenían a media policía detrás de sus vicios, como para mostrárselos en las salas de cine. Frank pleiteó por sus derechos; al cineasta le permitieron exhibirla 4 veces por año en sala, y siempre en su presencia, algo imposible.

*Publicado en La Revista 27/11/2014


Todo un caballero #Moda #La Revista #BreogánPereiro

DeModa

Breogán Pereiro, Ourense, 26 años, diseñador y futbolista


José Paz








El chico, como tantos chavales, iba para crack del fútbol. Nunca se podrá decir que no lo intentó, a los 14 años estaba en el Madrid, luego, Villarreal, Murcia, Ourense y Cultural Leonesa, hasta que un accidente truncó sus pasos, que no sus sueños, ni esperanzas.
De aquel encontronazo con el asfalto se recuperaría, otro tren llamaría entonces a su puerta, la moda, su otra pasión. Estudios de diseño de moda, aquí y en Italia, entrada en el mercado laboral, y vuelta al mundo del fútbol para disputar la Champions con un equipo africano, del Congo. Un percance de salud lo trae a España, y ahora, mientras se adentra en sacar su propia colección de zapatos, sigue a la espera de retornar de nuevo a la liga africana, esta vez a Senegal.
Se puede decir que la vida de este ourensán de 26 años ha sido de todo menos aburrida. Pronto se le ven maneras de aventurero, ávido de nuevos retos. “La vida solo es una y hay que vivirla de la mejor manera posible”, cierto, otra cosa es dar en el clavo.
La vida le sorprende y él deja que lo haga, pero siempre con las ideas lo más claras posible. “Cada día, antes de acostarse, hay que ponerse los retos para el día siguiente, y tratar de finalizar el día cumpliéndolos”, dice, como quien comenta parte de su filosofía cotidiana.
La sesión, muy especial, cargada de elegancia, a la vista queda.

*Publicado en La Revista 27/11/2014

21 nov 2014

Adiós al erotismo, y a Lucien Clergue #La Revista#Iconos

Iconos

Foto: “Nu de la mer”, 1959.

Autor: Lucien Clergue.

Lucien Clergue


Existen realmente las imágenes eróticas o el erotismo es una invención de la mirada. El discurso viene de lejos, tanto como el propio invento. El realismo de lo fotográfico ofrecía un nuevo grado de excitación sexual a través de las imágenes, del que se aprovecharon avezados comerciantes que vieron un floreciente negocio; al tratarse entonces de objetos únicos -daguerrotipos- se planteaba una circulación restringida. En el XIX eran frecuentes las incautaciones de material indecente, que era clandestino. El problema surgió con las imágenes más laxas que insinuaban más que mostraban, con aquellas, la ley se veía en la tesitura de dirimir entre la legalidad y la moral. Aunque el discurso resuene rancio, de aquella línea fina, cuasi tangencial, establecería, en contraposición, la frontera que definiría lo erótico.
Cien años más tarde, un joven menudo, que iba para violinista y a quienes sus padres no pudieron pagar los estudios en el conservatorio, se enamoró de un invento que le permitiría transitar por el mundo de otra manera. A través de la fotografía Lucien Clergue (Arles, 1934-Nîmes, 2014) tuvo la posibilidad de conocer -en una corrida de toros- a Picasso, a quien enseñaría sus imágenes taurinas, y las otras durante una larga temporada, y al multidisciplinar Jean Cocteau y al poeta Paul Eluard. Sus imágenes evocaron a todos, y le animaron a seguir; el primer libro firmado “Corps mémorables”, de 1957, figuraba con un prólogo de Cocteau, poesías de Eluard y portada de Picasso.
Al margen de las imágenes taurinas y las naturalezas objetualizadas, Lucien sería reconocible por aventurarse en el terreno pantanoso de la fotografía erótica y el desnudo femenino. Se cuenta la anécdota, que la primera chica que fotografió, le pidió que omitiera el rostro, real o no, aquella primera intención generaría un discurso y una forma de narrar que crearía escuela. Imágenes fragmentadas de gloriosos cuerpos desnudos, en escenarios naturales, imágenes cuasi abstractas merced a la dureza de sombras tantas veces recreadas sobre aquellos cuerpos. El artificio erótico de Lucien funcionó, sin duda, un desnudo como si fuera un paisaje, a veces se mezclaba todo; nadie lo trató de obsceno.

*Publicado en La Revista 21/11/2014

10 nov 2014

Escuchando Elefantes, más gallegos que irlandeses #Escuchando Elefantes#La Revista#Moda

De Moda

Escuchando elefantes: Sílvia Rábade (28,)  y Carlos Tajes (27), A Coruña,  músicos






Van de dúo incluso cuando hablan, no se solapan entre sí sino que se complementan. “Escuchando elefantes” es más que una banda de moda de las que surgen de vez en cuando, su ánimo es de permanencia. “Si vives de lo que te gusta contagia a la gente”, comenta Carlos, que iba para informático y lo dejó para cantar melódico, en un folk-rock apegado en todo a su otra tierra Irlanda, por la que se dejan caer y tocar entre iconos patrios como Glen Hansard o Sinead O´Connor y ellos tan contentos.
Van por su segundo disco, después del éxito del primero, “5000-6000 copias vendidas”, mucho más arriesgado, dicen, “porque entonces no sabíamos si teníamos un público, si teníamos aceptación”; ahora sí que lo saben, y “Happy Lonely People”, el nuevo disco que presentan el 22 de noviembre en Vigo, Teatro García Barbón, lo dejarán bien claro. La sesión, a dúo.

*Publicado en La Revista 6/11/2014

2 nov 2014

Un tipo de alcance #Marcos Suka#Moda#La Revista

De Moda

Marcos Suka Umu Martín, 29 años, Madrid, jugador de baloncesto.

José Paz







Como tantos niños dejaba volar su imaginación al paso de las leyendas de la NBA, aquellos ídolos ochenteros que pasmaban a cualquiera, Magic Johnson, Scottie Pipen, Michael Jordan; sin embargo, lógico, quien más le aproximó al baloncesto fue su hermano, “mi padre también competía, pero lo suyo era el fútbol”. Marcos Suka es un tipo amable, colaborativo y dispuesto a todo. “¿esto lo hacéis todos los años, no?” Esto, se refiere a las fotos para La Revista, que regularmente tira de los jugadores del COB; alguien le ha informado bien.
Del baloncesto le gusta por ser un juego divertido, un deporte colectivo en el que poco a poco se dejó llevar, “primero en el colegio, como un hobby, al tener nivel vas compitiendo, y luego te dejas llevar”, así hasta hoy. Deportista, hogareño, con una niña que le quita el sueño; amante de la música, compone hip-hop; amigo de sus amigos, “un tipo que va de frente”, dice, a mí me lo parece. La sesión, un lujo contar con profesionales tan dispuestos.

*Publicado en La Revista 30/10/2014

Envolturas de silencio

E l invierno envuelve cada rama entrelazadas entre sí por el frío y la niebla que lo atrapa todo en un escenario de aventura. Todo es ...